Madrid Health

¿Por qué me duelen las articulaciones cuando cambia el tiempo?

febrero 15th 2017

No es raro que las personas que tienen dolor articular crónico sientan más dolor y rigidez cuando el clima cambia. Puede que seamos escépticos cuando un pariente mayor predice que va a llover mañana porque lo nota en sus articulaciones, pero normalmente tienen razón. Nuestras articulaciones a veces pueden actuar como barómetros humanos.

No es realmente el frío, la nieve o la lluvia lo que causa un aumento en el dolor de las articulaciones, sino más bien un cambio en la presión barométrica. Robert Jamison, profesor de la Escuela de Medicina de Harvard y psicólogo jefe del Centro de Manejo del Dolor en el Brigham and Women’s Hospital de Boston, junto con varios colegas de profesión, realizó un experimento en pacientes con dolor crónico para investigar este fenómeno. Las conclusiones del estudio fueron que «el 67,9 por ciento de las personas encuestadas respondieron que estaban seguras de que los cambios en el clima tenían un efecto en su dolor. La mayoría de los pacientes aseguraron que sentían más dolor antes de que lloviera o de que la temperatura descendiera.»

A raíz del estudio, Jamison compara las articulaciones con un globo: «cuando un globo se infla, tiene la máxima presión interna y externa. La alta presión barométrica que empuja contra el cuerpo desde el exterior evita que los tejidos se expandan, pero cuando el tiempo cambia, el barómetro disminuye, reduciendo la presión atmosférica y permitiendo que los tejidos se hinchen. Esto puede aumentar la presión sobre los nervios que envían señales de dolor. No hace falta mucha expansión o contracción del tejido para que nos duela», añade Jamison.

Pasar a un clima más cálido por desgracia no ayudará al problema en la mayoría de los casos. Jamison dice que «no hay cielo en la tierra», es decir, si el paciente tiene un dolor de espalda o de cuello terrible … hay una buena probabilidad de que ese dolor viaje con la persona. Según la investigación de Jamison, no hay ningún área del país donde la gente experimente menos dolor. Los pacientes con dolor crónico que vivían en San Diego reportaron el mismo dolor que sus homólogos en Boston.

Entonces, ¿que podemos hacer? El problema no está en el cambio barométrico de presión. Si ese fuera el caso, todo el mundo sentiría dolor cuando la presión cambia. Tiene que haber un problema previo en la articulación para que ésta reaccione al cambio de presión.

Una persona cuyo cuerpo tenga las articulaciones funcionando correctamente es capaz de tolerar estos pequeños cambios de presión y es capaz de adaptarse a la pequeña inflamación que pueda darse como resultado del cambio barométrico. Sin embargo, alguien cuyas articulaciones tienen un problema o no están funcionando correctamente no será capaz de tolerar o adaptarse a esta inflamación y, por ello, sentirá dolor.

La mejor opción es consultar a un quiropráctico y averiguar si su dolor se debe a una disfunción en alguna articulación, ya sean las articulaciones de la columna vertebral, de las rodillas, los codos o cualquier parte del cuerpo.

Nadie puede evitar el clima, pero nosotros podemos ayudarle a evitar el dolor.